LA CAÍDA DEL TITÁN - ACLARACIONES HISTÓRICAS
Una introducción necesaria
Ha
llegado a nuestras manos un extenso y completo informe sobre la actuación del
Coronel del Ejército Libertador, Juan Delgado y González respecto a su
participación en los nefastos acontecimientos acaecidos el 7 de diciembre de
1896 en San Pedro de Punta Brava, en la provincia de La Habana; en los que
perdieran la vida el Lugarteniente General del Ejército Libertador, Mayor
General Antonio Maceo y Grajales y su ayudante el Capitán Francisco Gómez Toro,
hijo del Generalísimo Máximo Gómez, General en Jefe del Ejército Libertador.
Ex
profeso hemos utilizado para encabezar este conjunto de informaciones, que vamos
a publicar en partes, tal como fue organizado por los autores, el título de la
magistral obra escrita por Miguel Delgado y González, hermano del verdadero
héroe de San Pedro. Porque de eso se trata este informe, de precisar
aclaraciones históricas relacionadas con la caída del Titán de Bronce en San
Pedro. En el caso que nos ocupa los autores de este contundente trabajo
investigativo elaborado entre junio y octubre de 1995 fueron los intelectuales
santiagueros Ruddy Fernández Martínez (†), Licenciado en Historia del Arte por
la Universidad de La Habana y que fuera profesor del Instituto Superior de Arte
(ISA) y el Dr. Marat Simón Pérez-Rolo (†), abogado graduado también en la
Universidad de La Habana, reconocidos amantes de la historia local, ambos ya
fallecidos.
El
referido informe surge a partir del pronunciamiento realizado por el historiador
cubano, Dr. Eusebio Leal Spengler (†), en el semanario "Juventud
Rebelde" publicado el domingo 11 de junio de 1995, sobre la figura del
Coronel Juan Delgado, jefe que fuera del Regimiento de Caballería
"Santiago de las Vegas" del Ejército Libertador. En dicha publicación
el Dr. Leal se expresa de la siguiente manera, refiriéndose a la batalla de San
Pedro: " .....y en ese instante irrumpe Juan Delgado, cubano tenido por
irresponsable y que estaba hasta sancionado......"
El
informe elaborado por los coterráneos Ruddy Fernández Martínez y Marat Simón
Pérez-Rolo, persiguió en su momento, con elementos de información y juicio
totalmente documentados, situar al Dr. Leal Spengler, de su desacertada
expresión refiriéndose a Juan Delgado y con el propósito manifiesto de no
continuar permitiendo que se empañara la imagen de nuestro patriota
insigne. El susodicho informe fue
remitido con una carta introductoria al Dr. Leal Spengler, con fecha 23 de
octubre de 1995.
Como
ya indicamos, lo extenso y detallado del informe no nos permite publicarlo de
una sola vez. Es por ello que lo iremos publicando
progresivamente en este sitio, según las partes en que fue estructurado por sus
autores. Los subtítulos utilizados para las partes 1 a la 6 son nuestros.
Las fechas de publicación serán la siguientes:
18 de agosto -Parte 1
20 de agosto -Parte 2
25 de agosto -Parte 3
27 de agosto- Parte 4
1ro de septiembre - Parte 5 y Parte 6
3 de septiembre -Parte 7 y final.
Ing.
Arsenio J Alemán A. Coordinador
Ejecutivo
Damos
inicio a continuación a la primera parte del mencionado informe.
CONSIDERACIONES Y ANÁLISIS DE CARÁCTER HISTÓRICO, SOBRE LA
FIGURA DEL CORONEL JUAN DELGADO GONZÁLEZ, JEFE DEL REGIMIENTO DE CABALLERÍA
"SANTIAGO DE LAS VEGAS" DEL E.L.
PARTE 1:
CAUSAS Y EFECTOS
A
propósito de la entrevista que bajo el título de "Esta es la montura de
la Reivindicación", le fuera realizada en el Semanario "Juventud
Rebelde" con fecha 11 de junio del cursante año al Lic. Eusebio Leal
Spengler, Historiador Oficial de la Ciudad de La Habana y destacado intelectual
cubano, aparece en el texto de dicho trabajo periodístico, con relación a la
Batalla de San Pedro, el 7 de diciembre de 1896, el siguiente extremo: "
.......en ese instante irrumpe Juan Delgado, cubano tenido por irresponsable y
que estaba hasta sancionado....."
Queremos
decir que nunca antes habíamos conocido la utilización del término
"irresponsable" para aplicar al Coronel Juan Delgado, aunque habría
que convenir que no otro calificativo merecería este jefe mambí, de resultar
ciertos los juicios del General José Miró Argenter, jefe del E.M. del
Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales, que aparecen en su divulgado e
influyente libro "Crónicas de la Guerra", respecto al
comportamiento de Delgado antes del combate de San Pedro y durante él.
Para
justificar el por qué estamos atribuyendo a esta fuente el gran peso que ha
tenido en la formación de la controversial imagen del Coronel Juan Delgado, más
adelante nos acercaremos a lo hablado y escrito por sus contemporáneos y por
cronistas e historiadores de la época y más recientemente.
Respecto
a que estuviera "sancionado", tendremos necesariamente que reconocer
que no hemos encontrado tal dato o información en la extensa bibliografía
consultada, ni en la historiografía especializada a que nos hemos referido, ni
tampoco hubimos de escucharlo antes, de labios de los veteranos del
"Regimiento de Santiago de las Vegas", quienes con frecuencia se
reunían para rememorar sus experiencias guerreras en el Círculo Local de
Veteranos de la Guerra de Independencia, que radicaba en la casa en que por
entonces residía uno de los firmantes de este documento, Ruddy Fernández
Martínez, ya que su abuelo, Domingo Fernández Chaqueto, fue Presidente de esa
institución hasta su muerte, a principios de la década del sesenta.
Y
menos recordamos alguna referencia en tal sentido de parte de los intelectuales
Santiagueros ya fallecidos Dr. Eladio J. Gonzáles Ramos y Francisco Simón
Valdés, el primero Director Municipal de Educación y biógrafo de Juan Delgado,
y el segundo padre del otro de los firmantes de este escrito, periodista y
poeta, que fue estudioso de la vida del jefe mambí, y a quien se debe la noble
iniciativa de recordar la figura de Juan Delgado cada 23 de abril, fecha de su
caída en combate.
Más,
sin embargo, los criterios expresados en la ya mencionada fuente, de hecho, han
dado lugar a que, en ocasiones, ciertos historiadores e investigadores vean con
poca simpatía la figura del Coronel Juan Delgado, al atribuirle rasgos de
indisciplina en su batallar histórico, seguramente influidos ellos por esas
opiniones de Miró.
¿Cuáles
son los orígenes de esta pretendida leyenda de comportamiento indisciplinado?
¿Qué hechos y circunstancias la propician? ¿Qué grado de correspondencia tiene
esa leyenda con la realidad?
Para
tratar de encontrar respuestas a estas y otras interrogantes, no cabe otra cosa
sino adentrarse en la maraña de informaciones, muchas veces contradictorias
hasta el antagonismo, que han llegado hasta nosotros. Las fuentes que
utilizaremos serán de tres tipos:
a)
Versiones escritas dadas en diferentes momentos por personas que tomaron parte
en los acontecimientos.
b)
Versiones orales emanadas también de participantes en las acciones de San Pedro
a las que tuvimos acceso directo en su oportunidad al escucharlas de sus
propios labios.
c)
Estudios realizados con posterioridad por especialistas responsables y
calificados, como son los casos de René Reyna Cossío, Miguel Varona Guerrero y,
más recientemente, Francisco Pérez Guzman, quien bebió en fuentes anteriores y
armó un contundente alegato para hacer resplandecer la verdad histórica.
Fin
de la primera parte.