CONSIDERACIONES Y ANÁLISIS DE CARÁCTER HISTÓRICO, SOBRE LA FIGURA DEL CORONEL JUAN DELGADO GONZÁLEZ, JEFE DEL REGIMIENTO DE CABALLERÍA "SANTIAGO DE LAS VEGAS" DEL E.L.
PARTE 4
DESACIERTOS E INEXACTITUDES
Hay que referirse a las varias inexactitudes en que incurre el General Miró Argenter en su ya mencionada obra cumbre "Crónicas de la Guerra" sobre la actuación de Juan Delgado y sus supuestas irresponsabilidades y otras faltas, tanto antes del combate de San Pedro como durante el mismo.
Ampliamente se ha escrito sobre lo incierto de muchas de las afirmaciones de Miró. No obstante, a pesar de las múltiples y precisas rectificaciones que se le han hecho, todavía hoy día, por desgracia, se recurre a este libro como fuente más autorizada para el estudio de lo ocurrido en San Pedro. Esto nos obliga, una vez más, por lo menos a mencionar cuestiones que han recibido con anterioridad pormenorizada atención. A saber: que Delgado no tuvo que ver con la deficiente exploración hecha por los cubanos; ni tuvo entre sus responsabilidades la elección del lugar del Campamento; ni que fuera Jefe de Vigilancia del mismo; ni que desobedeciera las órdenes de Maceo en medio del combate, en un flanco en el que no estaba presente ( el flanco derecho de los cubanos), ya que se mantuvo combatiendo desde los primeros momentos en el flanco izquierdo, cuando dirigiendo una vigorosa contracarga junto a Alberto Rodríguez, pusieron en fuga a los soldados españoles, expulsándolos del campamento, lo que impidió ─ y no un milagro, como señala en la entrevista el Lic. Leal Spengler─, que el enemigo llegara al sitio donde estaba Maceo en su hamaca.
En estos momentos no recordamos que en algunas de las versiones dadas por los participantes en las acciones de San Pedro ─ a excepción de Sánchez Figueras ─ exista declaración alguna que avale las apreciaciones de Miró. Por el contrario, en los casos en que se refiere a ello, son unánimes en señalar que correspondía a Andrés Hernández, del Regimiento "Goicuría", la responsabilidad de oficial de día, y por tanto a cargo del servicio de exploración que, debió encomendar a hombres pertenecientes a las fuerzas de la zona en que lógicamente estaba enclavado el Campamento, así como la protección del mismo.
Es más, el propio Miró en la versión que emitió desde el campamento de Palma Larga en Las Villas, a una semana de los tráficos acontecimientos, escribió:
"(........) El General llamó entonces a mis informantes, conferenciando con ellos sobre el particular indicado; pero como al mismo tiempo, el Comandante Andrés Hernández, encargado ese día del servicio de exploración, trajo la noticia de que por aquellos entornos no había novedad, pues una columna que había salido de Hoyo Colorado se encaminaba manifiestamente a Punta Brava (....) (9)
Respecto a las "indisciplinas" y desavenencias con otros jefes, así como el "afán de operar solo" que le imputa Miró a Juan Delgado, merecen un espacio mayor.
Sería adoptar una actitud romántica, idealizante, si afirmáramos que en nuestra provincia no existieron divergencias de pareceres o celos por prestigios ajenos; o rivalidades y ambiciones de mando. Pero sería también oportuno preguntarse si fue este un fenómeno exclusivo de La Habana y si se limitó a la Guerra del 95. El estudio objetivo de nuestras guerras emancipadoras nos muestra cómo, lamentablemente, estos hechos estuvieron presentes desde muy temprano, afectando en ocasiones a figuras de muy ilustre abolengo mambí.
Limitándonos al caso de Juan Delgado, podemos apreciar de qué manera Miró en sus "Crónicas" acusa al Jefe del Regimiento "Santiago de las Vegas" de ser "(.......) un jefe de escuadrón aguerrido y audaz, pero voluntarioso y amigo de operar por su cuenta". También lo acusa de no querer obedecer a los Coroneles Silverio Sánchez y Ricardo Sartorio. (10).
Sobre éstos aspectos, ¿cuál era la opinión del Brigadier Adolfo del Castillo, Jefe de la Brigada Centro y por tanto jefe inmediato de Delgado?.
A fines de abril o principios de mayo de 1897, Castillo se dirigió por escrito al Jefe de la División en los siguientes términos:
"Según noticias el Coronel Juan Delgado ha recibido una carta u oficio del General en Jefe en que le expresa que solo el Jefe del Departamento de Occidente podrá dar órdenes e instrucciones al interesado, y que por tanto éste, o sea (sic) el Sr. Delgado dependerá directamente del Mayor General, ciudadano José Ma. Rodríguez". "Hace cinco días que tengo mi campamento con este regimiento, y tengo el gusto de manifestar a Ud. que a pesar de todo, he observado una obediencia o sumisión satisfactoria. (.....)" (11).
Otro documento revelador, también proveniente de Castillo es la carta que dirigió, en junio 3 de 1897 a Fernando Figueredo delegado del Partido Revolucionario Cubano en la Florida, en la que sale al paso de un mal intencionado artículo publicado por la prensa integrista, que hablaba incluso de enfrentamientos armados entre las fuerzas de éste Brigadier y las de Juan Delgado. En esta carta, después de "suplicarte que desmienta del más enérgico modo las infames aseveraciones de la prensa española de La Habana" que informaba que "a consecuencia de haberse batido mutuamente las partidas de Castillo y Delgado, han resultado varias presentaciones y dispersión de estas partidas", pasa a explicar cómo el grado de desarrollo del Ejército Mambí hacía inadecuado el calificativo "partidas" aplicado a estas fuerzas y agrega: "quisiera que los extraños a nuestra organización conocieran que no es posible que nos combatamos, porque el respeto, la disciplina y la subordinación son las dotes que más abundan en nuestro Ejército. El ciudadano Juan Delgado, Coronel Jefe del Regimiento de Caballería "Santiago de las Vegas" a quien hace referencia el suelto en cuestión, es un obediente subalterno. Ud. comprenderá que, si hubiera incurrido en faltas punibles, hubiera sabido aplicarle todo el rigor de nuestras leyes, sin necesidad de apelar a los medios violentos, que con perversa intención acusa la publicación española (....) (12).
¿Significa esto que pueda afirmarse categóricamente que jamás Juan Delgado tuviera disensiones con su Jefe Castillo? No. Lo cierto es que, al igual que entre otros jefes en esta y otras provincias si se produjeron diferencias.
En su libro "Aclaraciones Históricas", Miguel Delgado recoge una de esas divergencias. En ocasión de haberse recibido una expedición con pertrechos de guerra, Delgado no estuvo de acuerdo con la distribución de los mismos hecha por Castillo. Considerando injusta la repartición se negó a recibir lo asignado por su jefe. En el futuro el Regimiento "Santiago de las Vegas" se nutrió de lo que era capaz de suministrarse a sí mismo con sus acciones. (13).
¿Desobediencias de Juan Delgado? Sí. Cuando se intentó colocar al frente del Regimiento "Santiago de las Vegas" a Charles Aguirre, sobrino del Jefe de la División, sin que hubiese razón alguna y estando muy lejos Aguirre de poseer las virtudes de mando y otras que si concurrían en Delgado. Fermín Valdés Domínguez en su Diario y con fecha 22 de abril de 1896, expresa al respecto:
"(....) Hoy he hablado con Pujols, un ayudante que trae el Masó y nos contó la valiente y digna manera de morir de Pancho Varona, y a la vez, me pintó las cobardías de Charles Aguirre, a quién José María tuvo la debilidad de nombrar Coronel en Comisión para ir a organizar el Regimiento Santiago de las Vegas, con el que tanto se destaca el Teniente Coronel Baldomero Acosta (....)" (14)
Notas:
(9) José Miró Argenter: "Muerte del General Antonio Maceo". Pág. 16 y 17. Las Villas. 1896.
(10) José Miró: Crónicas de la Guerra. 3ra. Edición. T III, pág. 229. La Habana, 1943. Adviértase que Miró identifica a Delgado como Jefe de Escuadrón, responsabilidad de mando inferior a la que realmente tenía, así como espera de él acatamiento a oficiales a los que no tenía por qué subordinarse. Todo esto ratifica lo dicho sobre la ignorancia de Miró respecto a la organización militar en La Habana.
(11) En Miguel Delgado, ob. cit. Pág. 106, quién dice copiarla del Archivo Nacional. Aunque no se expresa, para ser que el subrayado es de Miguel Delgado.
(12) Citado por Gerardo Castellanos, en "Adolfo del Castillo, en la Paz y en la Guerra". Pág. 109-110, La Habana, 1922.
(13) Miguel Delgado, ob. cit. Pág. 107. El autor no revela la fuente. Nosotros suponemos sean los testimonios de los veteranos del Regimiento "Santiago de las Vegas", ya que conocíamos tal anécdota por escucharla en las tertulias del Círculo de Veteranos de esta localidad.
(14) Fermín Valdés Domínguez, ob. cit. T-III. pág. 317. Como es sabido, el Jefe del Regimiento "Santiago de las Vegas", desde su fundación hasta su muerte, lo fue el Coronel Juan Delgado, por lo que la mención de Baldomero Acosta es un error, atribuible a confusión de nombres.
Fin de la cuarta parte.