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sábado, 24 de noviembre de 2012

"El Gran Bruto" del Patio Sevillano

7 ¡TOME LA PALABRA!

por Leonardo Gravier Cortada | Coral Gables, Florida

Dicen que “una imagen vale más que mil palabras”, mas no es el caso del comentario de Mario A. García Romero describiendo el Patio Sevillano del Club Atlético Santiago de su memoria. Mas no quiero que pasen inadvertidas las gestiones de aquel buen hombre, santiaguero de nacimiento, dependiente de la bodega de Lisardo Fernández, por ocupación. No recuerdo su apellido, sé que se llamaba Armando, y que él mismo se hacía llamar “El Gran Bruto” (inspirado en una película americana que había tenido mucho éxito en aquella época y que tenía el mismo título). Armando era el perenne luchador en cuanta reunión tuviese la junta administrativa del Club Atlético; insistía en la necesidad de utilizar el terreno que quedaba detrás del patio donde se jugaba voleibol, para crear un patio estilo sevillano; éste ampliaría los espacios bailables y le daría al Club Atlético más prestigio y belleza. Como la junta se demoraba en tomar la decisión de construir aquel patio, Armando comenzó solo. Todos los días, después del trabajo, comenzaba aquel “Gran Bruto” a limpiar y a acomodar el terreno. Yo nunca había visto un hombre tan voluntarioso y cumplidor. Al fin se decidió el Club a construir el famoso Patio Sevillano; pero en mi recuerdo, siempre quedó la imagen del Gran Bruto, a quién en mi opinión, se debió la construcción del Patio Sevillano.

Imagen del Patio Sevillano del Club Atlético Santiago que provocó estos recuerdos.
También recuerdo cuando el señor Ney, traía invitado por las tardes al Conjunto Casino para que ensayaran en el escenario (en forma de tarima de concreto con techo de tejas, a tres pies de altura por encima del suelo del patio). Era la época de oro de aquel conjunto. Cantaban Faz, Espí y Ribot; además, tocaba el piano Pepé Delgado y si no recuerdo mal, contaba con la participación del Chicuelo y de Cristóbal  Dobal.  Yo tuve la suerte de verlos una tarde, sentado yo en el suelo, junto a Ney, que se sentaba en un taburete frente a la tarima.

1952: Acto cívico en el C.A.S. A la derecha de pie con camisa de manga corta aparece Armando "El Gran Bruto", detrás del orador, Francisco (Panchito) Simón.
Disfruté mucho aquel Patio Sevillano; pasé algunas noches viejas en aquel cobertizo construido frente a la tarima de la orquesta, esperando el año nuevo y las comparsas. Recuerdo haber visto figuras artísticas famosas  como Daniel Santos y Beny Moré. ¡Qué bellos recuerdos nos trae esa vieja fotografía!  

Noche de baile en el Patio Sevillano del Club Atlético Santiago.

martes, 16 de noviembre de 2010

El Teatro Minerva

9 ¡TOME LA PALABRA!

por Leonardo Gravier / Coral Gables, Florida

Xiomara Vigoa Sánchez, mi amiga y condiscípula del Centro Especial de Inglés, recuerda en su comentario de septiembre 10, oír tocar el violín a mi padre cuando iba los domingos camino al cine y pasaba frente a mi casa. De seguro que se refería ella al Teatro Minerva, el cine situado en la calle 11 entre 8 y 6. Era éste junto al Teatro Popular (perteneciente al Centro de Instrucción y Recreo) uno de los dos teatros que entretenían diariamente a los residentes de Santiago de las Vegas.

Yo sé que la pelota (béisbol), los bailes sociales, los juegos en las sociedades (dominó, mayón, etc), eran grandes formas de divertir a ciertos sectores de la población y “pasar el rato”; no obstante, el cine divertía a todos los santiagueros que querían entretenerse sin gastar mucho dinero, todos los días.

Administradores y empleados en la entrada del Teatro Minerva en 1937.
Yo tengo muy buenos recuerdos del Teatro Minerva — se conocía como el Casino, al igual que el Teatro Popular se conocía como el Centro. Además de las magníficas películas que exhibía, estaba en la esquina de mi casa y como yo era asociado del Club Atlético Santiago (CAS), pagaba sólo la mitad de la entrada.

Si fuéramos a recordar este querido cine, tendríamos que dividir su historia en tres etapas: el cine antiguo, el cine temporal y el nuevo Teatro Minerva.

Minerva en Roma era, entre otras cosas, la diosa de las artes; este nombre no le quedaba holgado a este cine de barrio. En él podíamos disfrutar de las mejores películas de la meca del cine (Hollywood). Las películas se estrenaban poco tiempo después que se exhibieran en EE.UU.; y también podíamos disfrutar de viejos clásicos de la cinematografía que se usaban de relleno (la segunda película). Por unos pocos centavos disfrutábamos de dos películas, dibujos animados y noticiarios. También había anuncios de imágenes fijas.

El Teatro Minerva siempre perteneció al Casino Español, aunque después de cierta época fue administrado por el Club Atlético.

El Antiguo Minerva tenía una reja plegable que cuando se abría, se recogía en ambos lados; esta entrada al vestíbulo sólo se abría cuando el cine iba a exhibir películas, bien en la matiné o por la noche. El vestíbulo tenía una caseta donde se sentaba el taquillero — en un tiempo fue Florentino González (Floro) y la mayor parte del tiempo, Roberto Fina. Las paredes estaban revestidas de los cuadros (fotografías) de las próximas películas. Además tenía dos carteleras portátiles para los cuadros de las películas que se exhibían ese día. Las entradas las recogía el famoso “Mudo”, quien las echaba en un cajón de madera cuyo extremo abierto estaba a la altura de la cintura. Las dos puertas, cuando se abrían para dejar entrar o salir, no permitían la entrada de luz puesto que detrás de ellas había unas pesadas cortinas de terciopelo azul oscuro.

1937: Evento en el escenario del Teatro Minerva.
Los asientos eran de madera en la platea. Tenía una galería en forma de herradura con gradas de madera. A la galería – que le decían la guanajera — se subía por una ancha escalera a la derecha del vestíbulo. La galería daba acceso al cuarto de proyección donde estaba el célebre Fogote y su compañero Elpidio. Cuando el rollo se rompía o había cualquier otra interrupción el público silbaba y le gritaba improperios a Fogote. Ya los santiagueros estaban tan acostumbrados a gritarle a Fogote que en dos ocasiones, encontrándome yo en La Habana en el cine América y en otra oportunidad en el Warner (más tarde Radiocentro), hubo sendas interrupciones de la película; como se demoraban en solucionar el problema, comenzaron algunos a silbar. Debió haber algún santiaguero en ambas ocasiones, puesto que tanto los amigos que me acompañaban como yo, oímos gritos de ¡Fogote! ¡Fogote!.

Cuando el cine se llenaba, por alguna buena película de estreno, se ponían sillas de tijeras en los pasillos para dar cabida a mayor público. El escenario era amplio y a ambos lados tenía los baños: los caballeros a la izquierda, las damas a la derecha. Había una cortina en el escenario que se abría antes de comenzar la función y apagarse las luces. También a los lados del escenario tenía dos grandes ventiladores de pie.

Los programas se imprimían en la Imprenta de Balbi y los repartía casi siempre Ovidio. Roberto Fina escogía las películas y diseñaba los cartelones situados en distintos lugares; éstos anunciaban los próximos programas. Los cartelones los ilustraba el pintor Pubillones.

Tres cosas dignas de recordación, aunque no en detalle para no hacer muy extensa la narración, eran la función de Nochebuena donde se rifaba el puerco o el guanajo y las matinés del Día de Reyes para que los niños llevaran sus juguetes e hicieran de la tarde una casa de locos; también hubo en el antiguo teatro (que disponía de un mayor escenario y tras bastidores tenía pequeños camerinos) funciones de las escuelas donde actuaban los niños acompañados por la maestra de piano.

Un día, el antiguo Minerva fue demolido para dar paso a la construcción de un nuevo cine. Se trasladaron las butacas, el cinematógrafo y cuanto se pudo al salón social del Casino Español (situado en la misma esquina de las calles 8 y 11; al lado se estacionaban los Ómnibus Capote que iban de Santiago a Doña María). La demolición convirtió el lugar donde había estado el antiguo cine en un solar yermo. Tres grandes puertas – abiertas de noche y cerradas en las matinés o cuando llovía mucho— hacían el local mucho más fresco. No obstante, se redujo el número de lunetas, no había escenario o galería y el proyector estaba en una caseta improvisada con maderas.

Evidelio y sus ayudantes seguían vendiendo como siempre, africanitas, bombones, caramelos, “peti’ chicle”… Roberto Fina y el Mudo seguían en sus ocupaciones — a veces este último reemplazado por Cosío.

Una disputa entre el Casino Español y el Club Atlético con respecto a la administración o tal vez la falta de los fondos suficientes, demoraron el comienzo de las obras del nuevo teatro.

Al fin se comenzó a construir. El arquitecto lo fue Ricardo Franklin. El diseño era bueno, tenía una buena pendiente para aminorar la obstrucción de la vista por los que se sentaban en las butacas más cercanas a la pantalla; no tenía galería, era sólo platea. Se llevaron a cabo las obras con poco presupuesto. Gustavito Galainena y yo trabajamos de voluntarios todos los días ayudando a los albañiles. El techo del teatro lo construyó la compañía de Álvarez de la Campa (vecino de Mulgoba).

Se terminó la tercera y última etapa del Teatro Minerva bajo la presidencia de Eduardo González del Club Atlético Santiago. El día de la inauguración Eduardo González desde el estrecho escenario habló al público que abarrotaba la sala. Sintetizó las penurias por las que se pasara, por falta de capital. No sé si llegó a mencionar que el dinero que faltaba para completar la obra lo produjo el baile en que actuara Beny Moré con su orquesta. Nos agradeció a Gustavito Galainena y a mí el trabajo voluntario que realizamos.

El equipo cinematográfico, la pantalla, las butacas, y otros equipos los compraron de segunda mano a un comerciante de La Habana de apellido Vázquez que se dedicaba a la compra y venta de muebles y enseres de cines. Estaban en muy buenas condiciones e incluían todo lo necesario para comenzar por primera vez en Santiago de las Vegas la proyección de películas en Cinemascope. El Teatro Popular lo inauguró también algún tiempo después.

En todo lo demás, el Teatro Minerva continuó operando como lo había hecho el original. Su propietario siguió siendo el Casino Español, pero administrado por el Club Atlético. Entretuvo por muchos años al pueblo de Santiago de las Vegas y dejó muy buenos recuerdos. Los mismos recuerdos que dejara a los vecinos del pueblo italiano Palazzo Adriano y al niño Salvatore (Totó) el teatro “Cinema Paradiso” — del filme del mismo nombre hecho en Italia en 1988, dirigido por Giuseppe Tornatore y con música del gran Ennio Morricone. Yo, como Salvatore, nunca olvidaré nuestro Cine Minerva.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Viejos recuerdos de Santiago de las Vegas, No. 2

4 ¡TOME LA PALABRA!

por Gerardo Buría Prieto El Club Atlético Santiago (abajo, en una noche de baile) es fundado en el año 1932 por una mayoría de jóvenes centristas (del Centro de Instrucción y Recreo), debido a una crisis surgida en la institución. Así es que en realidad el Club es un hijo del Centro de Instrucción y Recreo. Ud. es viejo de verdad si recuerda que los acérrimos centristas no visitaban el Club ni iban al Teatro Minerva y reciprocando los clubsistas no iban al Centro ni al Teatro Popular. En 1949 siendo Presidente del Club y del Centro Leonides Cremata, se inician las gestiones de paz, las cuales culminan con la firma de un tratado al año siguiente siendo Presidentes Mario Simón del Club y Justo Rodríguez del Centro. De esa unión fraternal nace un ciclo de reuniones educacionales y fiestas bailables que fueron grandiosas. ¿Recuerda usted esas fiestas y disfrutó de ellas? Ud. es viejo, pero viejo de verdad si empinó papalotes o jugó pelota en La Cuchilla, al fondo de La Conserva, o se deslizó en yaguas por la colina al costado de la línea ferroviaria. Desde allí en esos viejos tiempos, en el 1937, pudimos observar el comienzo de la construcción de las modestas casitas de lo que pudiéramos llamar los primeros repartos santiagueros, Rancho Grande, desde el Tejar hasta el puente de la calle 1 y Jalisco desde ahí hasta cerca del paradero de Diasera. Estos barrios fueron bautizados así debido a la popularidad lograda en aquellos tiempos por las películas mexicanas de esos nombres. Después siguió la expansión territorial de Santiago de las Vegas con los repartos Lídice, La Especial, Villanueva, Nuevo Santiago, Tessie, Guadalupe, La Catalina o 3 Minutos, La Aurora y Nueva Aurora. ¿Recuerda Ud. al Cabito Alejandro cuando nos perseguía en La Cuchilla por empinar papalotes con cuchillas en el rabo? El Centro de Instrucción y Recreo comenzó en el 1950 el Día de los Enamorados, unas reuniones bailables en su terraza tituladas “Buscando mi corazón”, que eran completamente gratis. Desde el principio fueron un éxito y recuerdo que Belisario López y La Sonora Matancera iban a amenizarlas gratuitamente. Años después el 14 de febrero cayó sábado y entonces se organizó un baile normal en todos los salones, “Una noche con Cupido”, que se convirtió en tradicional por el éxito logrado. Ud. es viejo si recuerda que se acostumbraba colocar sobres en distintos lugares del salón con el nombre de los muchos regalos que obsequiaban y que eran cortesía de distintas industrias cubanas. ¿Recuerda Ud. si consiguió alguno de esos premios o quizás encontró su amor en uno de esos bailes? Igual que las Sociedades, los Teatros Popular y Minerva, más conocidos por el Centro y el Casino, mantenían una competencia que resultaba ruinosa para ambos, pues Santiago en esos tiempos no tenía suficientes habitantes para que dos teatros tuvieran funciones diarias. Eso dio lugar a que naciera el Circuito Teatral Santiago, trabajando unidos los dos teatros y regulando las funciones, alternándolas de lunes a viernes y funcionando los dos sábados y domingos. Al cesar el Circuito se siguió respetando por siempre esa forma de trabajar ambos teatros y que tanto éxito significó. En los dos Teatros los socios pagaban media entrada y gozaban de una función gratis mensual. Las matinées o tandas de los domingos eran las más populares. Por 5 centavos Ud. comenzaba a ver cine a la 1 de la tarde y terminaba a las 7 de la noche. En ese maratón de películas casi siempre nos brindaban 2 películas de acción, cowboys o pistoleros, 2 ó 3 cartones animados o “muñequitos”, comedias del Gordo y el Flaco, la Pandilla, los Hnos. Marx, noticieros, episodios semanales donde siempre el héroe terminaba en peligro hasta el próximo domingo, y las 2 películas principales. Recuerdo al vendedor de confituras pregonando “Africanitas, bombones, caramelos, pete y chiclets”, y si tenía dinero podía ir al café de Celestino a comerse un sabroso pastel de guayaba y un refresco. ¿Le era difícil conseguir los 5 centavos de entrada y más aún algunos kilos adicionales para comer algo? ¿Se acuerda Ud. cuando llovía mucho en Santiago las aguas corrían desde arriba del pueblo por las calles 6 y 10 y en mayor cantidad por la 8 para internarse en el callejón de la Estación hasta una pequeña laguna que se formaba cerca del apeadero de Diasera. Para los muchachos era una fiesta el bañarse en esas “purificadas” aguas que corrían hacia abajo después de limpiar el pueblo. Yo recuerdo que en plena calle 8 jugué al tinguiriche con Panchón Herrera. La pelota que se usaba era hecha de papel y se forraba con cajetillas de cartón de las cajas de cigarros. Eras “out” si antes de llegar a la base te tocaban con la pelota, que era tirada por uno de los adversarios después de recuperarla al ser bateada con la mano. También recuerdo cuando el Club Atlético Santiago derrotó al Matanzas 6x2 con Antonio Estrella (arriba, al centro) en la lomita frente a Sandalio Consuegra, siendo Genaro López el mejor bateador, así como Pedro Campos, Ciro Nueva y el propio Estrella. Ese mismo año 1943 Estrella derrotó a Julio Moreno y el Círculo de Artesanos 3x2, destacándose Ciro Nueva en el uso de la majagua. Las croquetas de la Dominica (arriba, en la década del 1920) dieron con razón fama nacional a Santiago de las Vegas, eran sabrosas como ningunas. Sin embargo Ud. es viejo de verdad si recuerda con cariño las sabrosas y alimenticias fritas del Gallego de 4 y 11. Al salir del cine o de un baile era casi una obligación el comerse 1 ó 2 fritas del Gallego, después Caficola de Neno, un helado de Valiente o un batido de Enrique Bu, según fuera nuestra economía, y a dormir tranquilos. Pero Ud. es viejo, pero viejo de verdad si recuerda cuando al Aeropuerto Internacional José Martí le llamaban La Curtiss y muchos de Uds. iban a sus alrededores para pasar el rato entretenidos mirando la entrada y salida de los aviones usados en aquellos tiempos. El anuncio de hoy: El Telar, la tienda de los santiagueros elegantes. “Cuando tenga que regalar, no deje de ir por El Telar. Calle 13 y 6”. ¿Recuerda estas cosas? Entonces no se abochorne por la edad, Ud. es un santiaguero viejo de verdad, como yo.

jueves, 24 de julio de 2008

Aniversario del Club Atlético Santiago

0 ¡TOME LA PALABRA!

Hoy 25 de julio no sólo es día del Patrón en nuestro pueblo: un día como hoy hace 76 años se fundó el Club Atlético Santiago, adorada institución que tanto bien hizo y tantas horas de placer y esparcimiento ofreció a la juventud santiaguera. Quien lo conoció, no lo puede olvidar, como demuestra hoy desde Santiago de las Vegas Victoriano Ramón Pico González con su monografía Memorias del Club Atlético Santiago, obra espléndidamente ilustrada con imágenes que completan sus palabras y dan testimonio, sin lugar a dudas, de cómo se vivía en nuestro pueblo.

1948: Noche de baile en el CAS con la Sonora Matancera.
A todos los miembros del CAS, y a todo santiaguero que lo haya conocido y querido, nuestra sentida enhorabuena en este aniversario.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Inauguración del Salón de Actos de "La Gloria"

0 ¡TOME LA PALABRA!

De Santiago nos llega este interesante artículo del periódico "La Opinión" (cuyo director era Francisco Garrigó), que nos muestra cómo era la vida cultural de "la raza de color" en el año 1926. "La Gloria", o más precisamente el "Centro de Instrucción y Recreo La Gloria", era lo que entonces se llamaba una sociedad, o club social, igual que estaban el Centro de Instrucción y Recreo y el Club Atlético Santiago para las personas de raza blanca (o los que podían "pasar"), el Casino Español para la comunidad peninsular, y la Sociedad Aliados Chinos para, valga la redundancia, los chinos. Lamentamos no poder ofrecerle fotografías de lo que fue sin lugar a dudas una elegantísima ocasión; por el momento, nos conformaremos con esta imagen del bello edificio de "La Gloria", visto aquí en el año 1948, cuando ya había pasado a pertenecer al Club Atlético Santiago:

Inauguración del Salón de Actos de La Gloria

"En la noche del viernes último, día 29, se llevó a efecto la velada Literario-Musical, con que la respetable institución de la raza de color, de esta localidad, celebró magníficamente la inauguración del salón de actos que acaba de ser construido.

Por ser muy tarde la hora en que esta nota entra en prensa se nos perdonará la parquedad de la reseña.

Lo más distinguido estaba representado en aquel trascendental acto. Autoridades, representaciones de las sociedades locales y de otros lugares, selectas familias.

El esfuerzo gigantesco de “La Gloria” no es sólo prestigio de una clase social, sino que también para la sociedad santiaguera, que cuenta con el orgullo de tener en su seno a elementos que saben poner en buen lugar el nombre de gloriosos antepasados.

Como las relaciones de “La Gloria” han sido siempre altamente cordiales, su fiesta inicial para una nueva y mejor vida, fue un acto solemne, que se grabará en la página de oro santiaguera.

Felicitamos a la directiva por su gran obra y le deseamos que sus esfuerzos sean coronados en el mismo sentido de éxito.

No queremos terminar sin dar la idea de la magnitud de dicha velada a cuyo efecto detallamos el programa que se verificó:

PRIMERA PARTE

    1. Himno Nacional por los señores Alemán y Piñales
    2. Breves palabras por el Sr. Presidente
    3. Discurso del Sr. Santiago Castillo
    4. Poesía “Al Caer la Nieve”, por la señorita Gloria Dorta
    5. Discurso por el Sr. Andrés Esquivel
    6. Poesía por la Señorita Adela César (la pintora cuyas acuarelas hemos publicado cada lunes de las últimas nueve semanas)
    7. Discurso por el Sr. Saturnino Escoto Carrión
    8. Fantasía Ópera “Fausto” por la señorita Josefina Alemán
SEGUNDA PARTE
    1. Selección musical, piano, violín y flauta por los señores A. Valdés, etc.
    2. Discurso por el renombrado orador señor Alberto Escull
    3. Recitación “A mis Hermanas de Raza” por la señorita Estela Campos
    4. Discurso por el Sr. Manuel Cuellar
    5. Recitación “Cristo” por la señorita Andrea Castillo
    6. Discurso por el Sr. Ramiro Neyra
    7. Discurso resumen por el Dr. Miguel A. Céspedes
    8. Melodía por los señores R. Alemán y A. Piñales"
-Periódico La Opinión, N° 2, Año I, febrero 1° de 1926
De sólo leer el programa de la velada, ya podemos apreciar el alto nivel cultural que existía en Santiago en aquella época donde la televisión no había llegado aún a aislar a las personas, y no todo el mundo tenía radio; una época donde el entretenimiento más común era reunirse con otras personas a conversar, a intercambiar ideas y, de alguna forma pequeña o grande, mejorar el mundo en el que vivían. ¿Volverán a existir sociedades como La Gloria algún día? Es nuestro más ferviente deseo que sí. Para ver algunas fotografías del C.I.R. La Gloria en la década del '50, haga clic aquí.

martes, 8 de septiembre de 2009

Un sazonador para la memoria

12 ¡TOME LA PALABRA!

por Leovaldo González Álvarez / Santiago de las Vegas No solamente, como muchos consideran, los que se encuentran distantes padecen la nostalgia de su gente y de su lugar de origen. También los que aún se mantienen dentro de ese universo añoran los momentos de etapas vividas, haciendo que la memoria cuando menos esperemos y motivada por alguna insospechada causa, nos tome de la mano y nos lleve con ella en su viaje contra el olvido. El aroma de un perfume, el degustar un sabor que estaba dentro de nuestras preferencias o simplemente el escuchar una melodía, da lugar a que se abra en nuestras mentes la ventana de los recuerdos y nos permite observar a través de ella, como si estuviéramos en presente, momentos y etapas de nuestras vidas. Mi municipio Santiago de las Vegas, toponímico formado por el nombre de su Apóstol, símbolo de la fuerza y la pujanza de su fe, batallador decidido; y Las Vegas por ser el cultivo del tabaco el predominante en el desarrollo de la vida económica de la comarca. A Santiago lo conocí un día en nuestra parroquia, montado en su caballo blanco y dispuesto a guiar con su ejemplo a los que lo habían llamado para ser el patrón de nuestro pueblo. De las Vegas sólo llegué a conocer el edificio del despalillo (a la izquierda), donde se traía a curar el tabaco en grandes tercios y que en años anteriores había sido fuente de trabajo para muchas familias santiagueras; el chinchal de la calle 11 y 4 donde por primera vez mis ojos vieron torcer la hoja para dar forma a un tabaco; y fundamentalmente la histórica lucha de los vegueros contra el estanco decretado por la Corona Española, que costó la vida a muchos de ellos y en cuya memoria se levanta el Monumento a los Tabaqueros en la entrada principal de nuestro pueblo. Santiago de las Vegas, en el que sus forjadores levantaron como elemento fundacional su magnífica Iglesia y en la que sus generaciones posteriores pusieron todo el empeño para el engrandecimiento y belleza. La gigantesca campana que girando sobre su eje y sonando a todo vuelo, decían que se oía mas allá del Rincón, su magnífica lámpara dorada que pendía de la cúpula, su barandal labrado en mármol que delimitaba la presencia del Santísimo en su magnífico altar, su elevado púlpito de madera preciosa, los coloridos vitrales que con sus imágenes se ubican en cada tragaluz. Santiago de las Vegas, con sus escuelas públicas y privadas donde un claustro de magníficos profesores impartía el conocimiento de las letras, además de educación formal y disciplina, y que con su ejemplo personal iban dando forma al espíritu y la conciencia de las nuevas generaciones. Al igual que los católicos, en sus varios templos Masónicos y Evangélicos también se nucleaban muchos miembros y familias en su fe y sus principios. Sus sociedades enaltecían la cultura y la práctica de deportes; fue en el Centro de Instrucción y Recreo donde por primera vez se celebró en Cuba el Día de las Madres. Grupo de jóvenes del Club Atlético en un juego de pelota. Fotografía de la colección de Leonardo Gravier. Teníamos también nuestro Stadium con juegos los domingos y el team de pelota del Club Atlético Santiago. Me veo con medio pueblo sentado en una gradería del Cerro, jugando Santiago contra el team del Teléfono y perdiendo en el noveno inning, ya no había uñas que comer, pero a palo limpio empatamos el juego y después nos vamos arriba. Santiago es campeón y dejamos al Teléfono tendido en el campo. Llegamos en caravana y al entrar en la calle 2 nos espera un Elefante Verde de tamaño natural y la conga de los Tuero, alegría total y orgullo de ser santiagueros. Campeonatos de basket ball, que se disputaban en las noches Los Pretty Boys, los Maceo, Los Locos de Mazorra, y juegos con el equipo de Bejucal, en los cuales de vez en cuando se subía la mostaza y acababan con algunos intercambios y no solamente de palabras. El antagonismo deportivo entre pueblos era parte también del folklore santiaguero. El recorrido mental me ubica en la zona comercial (foto a la izquierda de Marcos Ruiz): El Dandy, El Telar, Ritmo, La Casa Grande, El Gallo, Ventoso, Ingelmo, y cuando estoy frente a La Marquesita, de los más lejanos recuerdos de mi niñez algo que me impresionó sobremanera, surge la figura de un señor mayor, con un cono metálico que tenía además una boquilla y una agarradera, apoya sus labios en la boquilla y grita a todo pulmón en su amplificador artesanal: “LA MARQUESITA: EN AGOSTO TODO AL COSTO”. De seguro fue el precursor de la propaganda comercial en nuestro pueblo y que después continuó Cruz García con los amplificadores en el techo de un carro. Droguerías: Mora, Fina, García, Pepito Díaz, Pita y otras. Cafeterías, Bares, Restaurantes: Los 3 Ceros, el Kiosco de Berardo, La Central, El Royalty, La Dominica, La Suerte, La Espada, el Bar de Gervasio con su vitrola, que accionaba una orquesta de títeres cuando se le echaba su correspondiente níquel. Los helados del Chino Bigote (hand made, como se dice ahora). La Coficola, refresco de extracto de distintos sabores con agua efervescente, mejor que cualquier refresco de la red comercial; y para comer frituras con especialidad en plátanos, Jesús Chicharrita. La juguera de 11 y 4 donde una vez en los años 50 llegó a paliar la sed el campeón de los pesos pesados Rocky Marciano, y que no sé como vino a dar por estos lares, posiblemente le dieron mal la dirección del Niño Valdés. De éstos y de muchos más lugares pudiera contarles, pero el sol está que pela y a la memoria, que ya está algo vieja, le empezaron a doler los pies y no quiere dar un paso más. El Parque Viejo, o Parque Martí, en 1930. Fotografía de la familia Raymond-De Con. Se hace de noche y comienza nuestro andar por el equivalente al Prado Habanero de nuestro Santiago, calle 13 y calle 4, arriba y abajo enlazando el Parque Nuevo y el Parque Viejo, va mi gente luciendo sus mejores galas, conversando y saludando a todas las amistades, los enamorados y los que están luchando por una conquista. Década del 1950: el Teatro Popular del Centro de Instrucción y Recreo. Se va a la cartelera de los cines para ver si nos cuadra lo que están echando, eso en caso de que no hayamos leído los programas que en forma de picúas lanzaba Ovidio el Bobo por cada postigo o ventana de las casas. Ya en el Cine con cualquier problema en la proyección los asistentes gritaban a coro “¡FOGOTE, SUELTA LA BOTELLA!”. Íbamos a celebrar las fiestas de quince (a la derecha, la de Nilda de Con), éstas tenían su preparación inicial en los ensayos de varios días; en las primeras horas del día del cumpleaños no podía faltar la serenata, y después de la fiesta, el "desquite". Opción adicional: coger la Loma. La Tabernita, el Rincón Criollo, Las Brisas, El Palmar y todo eso aunque hubiera que regresar hasta Santiago a pie, como dice la canción. La memoria evoca los días 25 de julio de cada año en la celebración de las Fiestas de nuestro Patrón, fuegos artificiales, voladores, los "caballitos" en el parque y los bailes patrocinados por las sociedades culturales. En la Loma del Cacahual cada 7 de diciembre, también nos vemos rindiendo homenaje al Titán de Bronce y a Panchito Gómez Toro, cuyos restos fueron rescatados y traídos para su custodia por el Coronel Juan Delgado, que formaba parte del Regimiento de Santiago de las Vegas durante la Guerra del 95. Paradojas del destino: Martí que nació en la Habana está sepultado en Santiago de Cuba y los restos de Maceo, que nació en Santiago de Cuba, descansan en Santiago de las Vegas. Si La Habana tuvo sus personajes populares como el Caballero de París, Santiago no quedó en eso atrás, y repasamos las imágenes de aquéllos que compartieron con nosotros un espacio en el tiempo y que jocosamente llamábamos el Teniente, o el Viejo Pelayo. Pero si de popularidad se trata está Ovidio, que barrió en todas las encuestas después de ganar el primer lugar en un concurso del más feo entre los feos. Después de tanto recordar, la ventana de la memoria se entorna y toma una pausa, se percata que por lo general lo agradable se percibe primero, pero que no todo fue fiesta y jolgorio en mi pueblo, sino que la alegría se derivó como resultado del mucho esfuerzo, trabajo y dedicación de nuestros padres y abuelos. Aunque queda mucho aún en el tintero para comentar de Santiago y de los santiagueros, llegó el momento de volver a la realidad. Hoy podríamos decir que aquel Santiago añorado, tanto por los presentes como por los ausentes, ya no existe. Empezando por nuestro status: no somos más Municipio Santiago de las Vegas, nos llamamos Municipio Boyeros y hasta la laguna de Pancho Real se secó, y el Despalillo y el cine del Centro han desaparecido. Pero si lo material pasó a formar parte del pasado, el espíritu de los que tuvimos el privilegio de conformar esa comunidad prevalece y todos los que en ella nos formamos, continuamos transmitiendo a nuestros hijos la formación que recibimos de nuestras familias y de nuestros maestros, la certeza de que el esfuerzo y el trabajo diario nos llevarán por el camino de la prosperidad en todos los sentidos y que ello nos permitirá brindar una vida mejor a nuestros hijos y una gama más amplia de posibilidades en su desarrollo futuro. Es evidente que la esencia permanece, la semilla sembrada por nuestros predecesores se convirtió en un frondoso árbol, que azotado por los vientos ha esparcido a su vez sus semillas en todas las direcciones. Después de todo, ¿cuál fue la bujía que encendió la chispa de todos estos recuerdos? Pues yo consideraba que solamente tres cosas habían trascendido las fronteras locales de nuestro Santiago: el boniatillo de Florentino, de triángulos perfectos en sus envases de cartón y su dulce de coco en tinajitas de barro, así como las croquetas de La Dominica, que según el slogan de Juan Angulo eran Las Mejores Croquetas de Cuba... pero entonces la vista tropezó con un nombre que no por mucho tiempo sin escuchar estaba ni menos olvidado. En el anaquel de una "shopping" de mi pueblo me encontré con la oferta de un producto en cuya etiqueta estaba impreso SAZONADOR BADÍA. Después de tantos años, podemos celebrar: la semilla ha vuelto a casa.

lunes, 21 de enero de 2019

Santiagueros connotados: Luis Pérez Álvarez (1910-1954)

0 ¡TOME LA PALABRA!

Compilación y redacción: Ing. Arsenio J. Alemán Agusti | Santiago de las Vegas

Luis Pérez Álvarez nació en Santiago de las Vegas el 21 de junio de 1910, en el seno de una familia pobre integrada por seis hijos (5 varones y 1 hembra).

Desde edades tempranas sintió la necesidad de superarse por lo que se dedicó con aplicación a los estudios, logrando, mediante examen, ingresar a la Escuela Normal para Maestros de La Habana, en septiembre de 1928.

Siendo estudiante de la Normal organiza y saca a la luz, uno de los más importantes periódicos de Santiago de las Vegas en la época. Fue el 23 de septiembre de 1928, cuando circula el primer número de La Voz del Estudiante. Fue su primer director. 

Una nota publicada en el propio periódico el 3 de octubre de 1928 define el propósito del mismo. Decía la nota: «...No pretendemos hacer negocio, solamente queremos sea nuestro periódico un exponente de la cultura estudiantil y de la de nuestra población.»

Inicia la publicación del semanario Heraldo Santiaguero, cuyo primer número aparece el 14 de abril de 1929, editado y dirigido por Luis desde su fundación; representa el primer acontecimiento histórico-cultural de esa etapa, protagonizado por un joven con apenas 19 años de edad con el que se da inicio a una labor periodística que no ha podido ser en nuestro pueblo igualada en duración y constancia.

Su carrera se vio interrumpida por el cierre de la Escuela Normal por parte del Gobierno de Machado y posteriormente por los sucesos de la revolución de 1933. Para poder vivir, tuvo que desempeñar varios oficios.

Luis Pérez Álvarez contrajo matrimonio con la santiaguera Bohemia Simón, hija del destacado escritor, poeta y líder de la vanguardia intelectual santiaguera Francisco Simón Valdés. De ese matrimonio nacieron dos hijos varones: Boris y Luis.

El Club Atlético Santiago (C.A.S.) se fundó en 1932. Al decidirse editar La Revista del C.A.S. en 1937 y 1938 se le encomendó a Luis la dirección técnica de la misma, lo que cumplió con gran acierto y probada capacidad.  La revista del año 1938 obtuvo Gran Diploma de Honor en la Exposición Internacional de Publicaciones Periódicas celebrada en Matanzas.

Acorde a los tiempos que le tocó vivir, se pronunció a favor de las ideas de una América Latina unida. Defendió con ardor la noble causa de la República Española poniendo su pluma al servicio de los combatientes antifascistas.  Se colocó al lado de los patriotas que luchaban por la libertad de Puerto Rico.  Desde sus primeros años como estudiante, él se identificaba con los grandes patricios que luchaban por la independencia y su amor a la patria grande comenzaba con la defensa de los derechos patrimoniales de la patria chica.

1937: Luis Pérez Álvarez junto a su esposa Bohemia Simón. 
Foto tomada de “Tributo a la memoria de Luis Pérez Álvarez”
Desde Heraldo Santiaguero, declaró su satisfacción “…..por haber tenido la honra de orientar y dirigir el movimiento popular que culminó con la reversión de la valiosa propiedad de acueducto local para el patrimonio municipal”. Fue un miembro activo del Comité popular creado a tal efecto.

El 22 de febrero de 1943 recibió Diploma de "Socio de Mérito" de la Alianza de América Hispánica, conferido por el Director de Cultura del Ministerio de Educación.

Una nota aparecida en la prensa local1 informa en 1945 que Luis había sido nombrado para ocupar un aula de maestro en San Antonio de las Vegas, casi 10 años después de haberse graduado, lo que sitúa la fecha de terminación de sus estudios en la Escuela Normal sobre 1935.  Como casi todos los graduados de Maestro en ese entonces, no todos pudieron ejercer la profesión al graduarse, pues el gobierno no aprobaba la creación de nuevas aulas.

El 28 de enero de 1945 se le otorgó "Diploma de Honor", conferido por el Ayuntamiento de Santiago de las Vegas, al alzarse con el Premio Periodístico “José Martí”, por el artículo “Los Maquis Españoles”.

Participó activamente en la promoción y apoyo a la campaña Pro-Stadium Municipal, que culminó en 1945 con la inauguración de esa instalación.

En 1944 inició un movimiento de carácter nacional que propiciara la unión de las pequeñas publicaciones de frecuencia semanal, quincenal o mensual que culminó con la celebración en Santa Clara el 22 de julio de 1945 de una asamblea que crea la Asociación de la Prensa Plana de Cuba, de la cual él fue su primer presidente, a la que consagró sus mejores esfuerzos y en la que logró aglutinar a la mayoría de los periódicos del interior del país, desarrollando en su seno un movimiento de superación de la prensa plana, que fue sello de gloria para los humildes periodistas que realizaban sus actividades lejos de los predios de la capital. Recibió el 12 de octubre de 1946, el Diploma de "Socio Fundador" de la Prensa Plana de Cuba, conferido por el Congreso de dicha Asociación celebrado en Holguín.

En agosto de 1946, en su carácter y condición de ciudadano, interpuso demanda ante los tribunales a dos compañías de ómnibus que realizaban su recorrido entre nuestro municipio y el de La Habana (recorrido inter-municipal), pasando por Calabazar, que era un barrio del entonces término municipal de Santiago de las Vegas, según la división política-administrativa de ese entonces.  La demanda se sustentó en que de acuerdo a lo establecido en el artículo 57 del Decreto Ley 800 que fijaba el precio a cobrar por el pasaje en los ómnibus, solo correspondía el cobro de 5 centavos cuando se tratara de un viaje dentro del propio municipio y de 10 centavos cuando se tratare de un viaje entre dos municipios.

Ambas compañías aplicaban el cobro de 10 centavos entre Santiago y Calabazar y a pesar de las acciones judiciales emprendidas para subsanar el asunto, después de más de un año de litigio,  la Justicia falló en contra de Luis y ambas compañías continuaron imponiendo el cobro de 10 centavos como precio del pasaje entre la cabecera del municipio y uno de sus barrios.

Su dedicación al periodismo se vio recompensada al otorgársele el título de periodista profesional por la Escuela de Periodismo “Manuel Márquez Sterling”, adscripta a la Universidad de La Habana, la que conforme a sus prerrogativas, reconocía su labor vinculada durante años al ejercicio del periodismo.

Desde 1947, como profesor de la Escuela Primaria Superior No. 1 cooperó con el resto del profesorado a encauzar en los duros embates de la vida a multitud de jóvenes santiagueros, algunos de los cuales encontraron en sus orientaciones cauces para sus inquietudes deportivas y culturales.

En ese mismo año 1947 cooperó en la fundación de la Liga Municipal de Base Ball Juvenil, que presidió, en la que participaban los menores de 18 años. En el primer año de su convocatoria contó con la inscripción de 6 equipos y más de 150 participantes en total, cifras que fueron en aumento en los campeonatos sucesivos. El orden y la disciplina en la Liga eran ejemplares y se jugó una buena pelota.

Ese movimiento deportivo juvenil hizo un gran aporte al desarrollo de atletas de la localidad pues, en la medida en que se fue llevando a cabo su trabajo, muchos fueron pasando no solo al Club Atlético Santiago sino también a otros equipos de la provincia, otros integraron equipos profesionales y llegaron a equipos en Estados Unidos y México.

El 8 de mayo de 1949 recibió Diploma de "Honor al Mérito", por sus veinte años de publicación de Heraldo Santiaguero, conferido por la Asociación de la Prensa Plana de Cuba, en el Cuarto Congreso celebrado en Guanabacoa.  Por la misma razón el Alcalde y Cámara Municipal de Santiago de las Vegas, el 10 de julio de 1949, le confirieron  Diploma de "Reconocimiento al Mérito".

En 1951 se organizó en Santiago de las Vegas una actividad inédita en los anales de la cultura local: la Embajada Cultural, en la que Luis fue el elemento aglutinador, secundado por Arístides Vázquez y Francisco Fina García. Con representación de todas las manifestaciones artísticas, culturales y deportivas de nuestro pueblo, se visitaría la ciudad de Bayamo, en la entonces provincia de Oriente (hoy provincia Granma) para sostener un encuentro entre ambas localidades a partir de las tradiciones e historial patriótico existente entre ambas. Luis desplegó para ello toda su energía como organizador, junto a otros compañeros.

Se le otorgó "Diploma de Honor" conferido por las instituciones Centro de Instrucción y Recreo (C.I.R.), Club Atlético Santiago (C.A.S.) y el Centro de Instrucción y Recreo “La Gloria” por la realización de la Embajada Cultural Santiaguera a la ciudad de  Bayamo, M.N., entre el 27 y 29 de abril de 1951.

Además recibió Diploma "Homenaje de Reconocimiento", conferido por la Asociación de la Prensa Plana en Cuba, en su 5to. Congreso Nacional, celebrado en Ciego de Ávila en Mayo 20 de 1951.

Igual le fue otorgado el Diploma de "Ciudadano Eminente", concedido por el Gobierno Provincial de La Habana, en mayo 21 de 1952.

Recibió "Gran Diploma de Honor", otorgado por el Ayuntamiento de Santiago de las Vegas, Premio Periodístico “José Martí” , por el artículo "El Acueducto es del Pueblo", el 29 de noviembre de 1952.

En 1953, presidió el Colegio Municipal de Periodistas, desde cuyo cargo realizó una notable labor de superación y acercamiento entre los componentes de esa clase profesional.

Por su labor en la celebración del Primer Centenario del Natalicio de José Martí, recibió en abril 15 de 1953,  Diploma de "Reconocimiento al Mérito", entregado por el Gobierno Municipal y el Comité Nacional del Centenario.

El Diploma de "Reconocimiento al Mérito Ciudadano", le fue otorgado por la Cámara Municipal al cumplirse 25 años de publicación de "Heraldo Santiaguero", en junio 21 de 1954.

Fue este el último honor que recibiera en vida, precisamente el mismo día de su cumpleaños, y cuando ya la curva de su existencia había iniciado su descenso vertiginoso.

Desde los empeños de la sociedad cultural "Euterpe" en 1929 y el movimiento de la Huelga de la Luz Eléctrica en 1931, hasta los reclamos por la municipalización del Acueducto y la creación del Partido Judicial, hay una amplia cantidad de luchas y empeños continuados suficientes para poner a prueba la tenacidad y la persistencia de un espíritu inquebrantable.

Luis Pérez Álvarez falleció, víctima de una cruel enfermedad, el día jueves 5 de agosto de 1954 a las 2.35 de la tarde.

Su cadáver se expuso en capilla ardiente en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento donde se le rindió póstumo homenaje, ofreciéndosele tributo similar al que se rendía a las más altas personalidades patrióticas, combatientes por la independencia de la Patria y ciudadanos distinguidos de la localidad. Allí, desfiló la población desde la tarde del jueves hasta la tarde del viernes cuando recibió sepultura en nuestra Necrópolis.

Sus compañeros, autoridades, representaciones sociales, miembros de Logias y alumnos de la Escuela Primaria Superior, de cuyo claustro formó parte, rindieron guardias de honor junto al ataúd que se encontraba envuelto con las banderas de la Asociación de la Prensa Plana, de la Escuela Primaria Superior y de todas las sociedades locales.

El sepelio, llevado a cabo en horas de la tarde del viernes 6, fue fiel exponente del aprecio de  que  disfrutó  en  nuestra  sociedad  el  desaparecido --como lo calificó la revista Antorcha-- y fue presidido por el Alcalde Municipal, Sr. Gerardo Castro Martínez; el Dr. Radio Cremata Valdés, Secretario del Consejo Consultivo; el Sr. Eulogio Rodríguez Vichot, Presidente del Ayuntamiento; su viuda la Sra. Bohemia Simón y sus hijos Luis y Boris; el decano de los periodistas locales Sr. Francisco Simón Valdés; la Dra. Antonia García Cabello de Fina, Presidenta de la Asamblea Local de Periodistas Profesionales; autoridades locales, representaciones sociales y un grupo del Cuerpo de Bomberos, con su Jefe el Sr. José García.

En la Necrópolis de Santiago de las Vegas, el Dr. Radio Cremata Valdés a nombre de sus familiares despidió el duelo, dándole las gracias a todas las personas que acompañaron al ilustre ciudadano Luis Pérez Álvarez hasta su última morada, haciendo resaltar con frases llenas de emoción la personalidad del compañero desaparecido.

Con la muerte de Luis Pérez Álvarez, la prensa cubana perdió a un gran periodista, la escuela un gran profesor y nuestro pueblo un gran ciudadano, luchador incansable de todas las causas justas y de beneficio para la comunidad.

Con su muerte, se cerró la órbita de una vida consagrada a la lucha, a la superación y al deber.

Perseverancia en el empeño, entusiasmo en la acción y desinterés en el fin, fueron las cualidades que enmarcaron su conducta.

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1 Géminis, 2ª. Época, Ano VIII, No. 232 del 22 de Septiembre de 1945.


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Fuentes:
1. Géminis, 2ª. Época, Ano VIII, No. 232 del 22 de Septiembre de 1945.
  1. “La muerte de Luis Pérez A.”. Revista Antorcha. Año IX, No. 10, Agosto 30 de 1954
  2. Pérez A., Luis. “Reparto de Tierras”, Periódico La OpiniónAño V, No. 199, Agosto 16 de 1930
  3. Pérez Chávez, Rubén. “Orbita de Luis Pérez A.”, Revista Antorcha. Año IX, No. 10, Agosto 30 de 1954
  4. Pozo, Miguel Ángel. “Historia del Béisbol en Santiago de las Vegas 1886-1970. Imprenta “19 de Abril”. 1971.
  5. Simón, Bolívar. “Tributo a la memoria de Luis Pérez Álvarez”. Stgo. de las Vegas. Marzo de 2006.

lunes, 25 de mayo de 2009

Dignatario paraguayo visita el Club Atlético Santiago

0 ¡TOME LA PALABRA!

Respondiendo a la exhortación publicada el martes 19 de mayo en Santiago de las Vegas en Línea, Arsenio Alemán Agusti hurgó en sus baúles, donde halló una importante imagen de la visita del Sr. Ministro del Paraguay, Dr. Anselmo Jover Peralta, al Club Atlético Santiago el 24 de mayo de 1937, hace exactamente 72 años y un día. En esta importante fotografía, publicada hoy en la sección de Galería, aparecen varios de los más conocidos personajes del viejo Santiago. Puede pulsar en la imagen para ir directamente a Galería e identificarlos.

martes, 18 de diciembre de 2012

Nota de duelo: Alicia Tuero Rodríguez

3 ¡TOME LA PALABRA!


Con sincero pesar informamos a todos los integrantes de nuestra comunidad del fallecimiento ocurrido el lunes, 3 de diciembre 2012, de la estimada dama santiaguera, Alicia Tuero Rodríguez, deceso ocurrido en su domicilio de la calle O No. 40916, entre 13 y 15, de nuestro pueblo natal de Santiago de las Vegas, Cuba.

Alicia Tuero Rodríguez desde muy joven fue dedicada y fiel esposa del que fuera legendaria figura del béisbol amateur cubano, ya fallecido, Pedro Campos (“Campito”), primera base del inolvidable team del Club Atlético Santiago, ganadores del campeonato de la Liga Nacional de Baseball Amateur de Cuba de 1956.

Miembro de una muy querida familia de nuestro Santiago, Alicia y sus hermanos fueron hijos muy queridos del estimado matrimonio que formaban el dilecto caballero Sr. Piro Tuero y su dedicada esposa Sra. Teresa Rodríguez; humilde, laboriosa, pero muy significativa familia santiaguera que siempre se destacó por su arduo trabajo en la organización de muchas de las actividades sociales y deportivas de nuestro pueblo en su época de oro, como eran los carnavales y sus comparsas, construcción de las carrozas del Centro de Instrucción y Recreo, así como su entusiasta apoyo a todas las actividades de nuestro team de béisbol representado por el Club Atlético Santiago.

Descanse en paz nuestra coterránea Sra. Alicia Tuero Rodríguez, y al mismo tiempo reciban todos sus familiares y amigos nuestras más sinceras condolencias.

Nuestro agradecimiento a Juan Francisco Cancio Lazo, distinguido pintor santiaguero, por hacernos llegar esta triste noticia.

Redacción: Carlos Valiente Romero

sábado, 10 de junio de 2023

Huellas de Adigio Benítez en Santiago de las Vegas

1 ¡TOME LA PALABRA!

 Por Ing. Arsenio J. Alemán Agusti | Santiago de las Vegas

Santiago de las Vegas fue un pueblo culto. A nuestra ciudad acudían renombrados escritores, poetas, científicos, artistas, pintores, escultores.

Instituciones como el Centro de Instrucción y Recreo y la Asociación Cultural “Más Luz”, por solo mencionar quizás las de vanguardia, animaban un fuerte movimiento cultural al que se sumaban el Club de Leones, el Club Atlético Santiago, el C.I.R. “La Gloria”, el Rotary Club y además otras agrupaciones integradas por la intelectualidad santiaguera como el Grupo “Euterpe” en la década de los años treinta y más tarde, en la década de los años cuarenta del siglo pasado, el Grupo “Selección”, entre otros.

También Santiago de las Vegas abría las puertas a nuevos talentos que con el tiempo se harían paso y alcanzarían posiciones cimeras en la vida cultural del país. Uno de esos casos fue el del artista plástico Adigio Benítez Jimeno.

sábado, 17 de octubre de 2009

Viejos recuerdos de Santiago de las Vegas

13 ¡TOME LA PALABRA!

por Gerardo Buría / Miami, Florida

(No, no se lo imagina, en realidad ésta es una malísima imitación de la famosa columna de Fausto Miranda)

¿Santiaguero o veguero? Si a mí me preguntaban contestaba, “santiaguero de Santiago de las Vegas”. ¿Qué decía usted?

La peregrinación al Cacahual los 7 de diciembre era una de nuestras mayores tradiciones. Desde temprano en la mañana empezaba el desfile a pie de la mayoría de los santiagueros. Unos iban por la sinuosa carretera bordeando La Tabernita, otros cortaban camino atravesando la Finca Pajarito. Durante el camino disfrutábamos de los vendedores ambulantes variados, la mayoría prefería los de pan con lechón. De una de esas mesas nació el que fuera después el famoso “Rincón Criollo” de Sindito Acosta. ¿Cuántas veces hizo usted ese recorrido?

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Santiago de las Vegas era famoso por sus bailes; la Ciudad Alegre, le decían. Las mejores orquestas los amenizaban en los salones del Centro de Instrucción y Recreo (C.I.R.), el Club Atlético Santiago (C.A.S.), El Centro de Instrucción y Recreo La Gloria, y más atrás, el Casino Español. Los nombres de la Sonora Matancera, el Conjunto Casino, Jóvenes del Cayo, Benny Moré, Roberto Faz, Belisario López, Arcaño, Romeu, Duarte, Aragón, Sensación, Cheo Belén Puig, Chapoteen, Julio Cuevas, etc., eran comunes en ellos.

1948: Noche de baile en Santiago de las Vegas.

La culminación: los Bailes del Patrón y las Parrandas Santiagueras de fin de año. Se cerraba la calle 11 y unidos los salones del C.I.R. y el C.A.S. se celebraban los bailes más grandes de toda la provincia.

El Centro de Instrucción y Recreo, una noche de Parrandas Santiagueras. 


¿Recuerda usted las veces que asistió a esos bailes y cómo se divirtió?

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Cuba era famosa por su magisterio, en ese aspecto Santiago de las Vegas no era segundo de nadie en toda la Isla. Sus escuelas públicas y privadas y sus profesores eran un motivo de orgullo para nosotros.

1951-52: Estudiantes de bachillerato de primer año de la Academia Brito. 

Entre las escuelas públicas podemos citar las 2 y 4 de varones, 1 y 3 de hembras, los centros escolares de Rincón, Calabazar, Boyeros y Mazorra. Entre las privadas, las academias Gacio, Brito, Richard, Amador, Carral, etc. Usted es viejo si recuerda la Escuela Primaria Superior fundada por el Centro de Instrucción y Recreo que brindaba gratuitamente sus servicios a sus alumnos, después la Escuela Primaria Superior Oficial, un orgullo nuestro.

1944: Claustro de Profesores de la Escuela Primaria Superior: De pie, de izquierda a derecha: Alfredo del Amo, Esther Pita, Mario León, Margocita Sánchez, Aurelio Roura Menéndez, Felipe Piñera, Amado Herrera León. Sentados de izquierda a derecha: Dra. Rina Cortada, Soledad Cobo, José Manuel Sánchez Luque, Dra. Nieves Amores y una profesora cuyo nombre no recordamos.

Mencionar nombres de maestros, es quizás caer en penosas omisiones. Para mí, José Manuel Sánchez Luque (sentado, al centro, en la fotografía) fue el Maestro de Maestros. ¿Recuerda usted a su maestro preferido y la escuela a la que asistió?

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El Parque Juan Delgado, nuestro Parque Nuevo (a la izquierda), fue el lugar romántico por excelencia de Santiago de las Vegas. Allí nacieron la gran mayoría de los amores que luego resultaban en matrimonio, asegurando la descendencia santiaguera. Las vueltas al parque, los jóvenes a la izquierda, las muchachas a la derecha, los piropos y las bromas al cruzarse. Si ligábamos cambiábamos el rumbo de nuestras vueltas acompañando a las muchachas. Los domingos, la retreta de nuestra Banda Municipal, dirigida por el Profesor Eduardo Escalante. ¿Recuerda usted esos buenos tiempos?

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El Centro de Instrucción y Recreo celebraba el 5 de febrero su tradicional Velada Aniversario. Cooperaban en ella gratuitamente muchos famosos artistas nacionales y locales. Entre los nacionales, recordamos a Tito Hernández, Salmolledo, Américo Castellanos, Manolo Torrente, Zoraida Marrero, etc. Entre los locales, Esther Borja, Luis Beiro, Alfonso Pérez, Sinesia Rojas, etc. Los últimos años esta Velada era amenizada por la Banda de la Policía Nacional, dirigida por el Comandante Romaguera. Lograr asiento era dificilísimo. ¿Pudo conseguirlo usted?

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El baseball era el deporte preferido de los santiagueros. No recuerdo por no ser suficiente viejo el famoso Club del C.I.R., con Chilo Martínez, Rodolfo Denis (Platabella), Chacho y Armando Pozo, etc. Sí recuerdo el team del C.A.S. cuando jugaba en el terreno de los Bacallao en la calle 2, y nos subíamos en los frondosos árboles de la carretera para ver el juego gratuitamente. Antonio Estrella, Ciro Nueva, Yiqui de Souza, Bayito Dedric, Pedro Campos, Pomares, etc. Después cuando ganamos el Campeonato Nacional de Amateurs, ya en los nuevos terrenos de la Finca La Catalina. Esas gloriosas franelas fueron vestidas por Yuyo Rojas, Neneíto Temes, Idael de la Paz, Orlando Denis, Felo Sánchez, Vicente Echegarrúa, Rogelio Reyes, el guajiro José R. López, y otros que ahora no recuerdo.

Al centro, el pitcher Antonio Estrella, quien fue una gloria del team del Club Atlético de Santiago de las Vegas.

¿Era usted fanático de ese baseball? ¿No recuerda ningún aguacero en el Stadium, o el rabo de nube que un domingo se llevó todos los zincs del techo?

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Las graduaciones de la Escuela Primaria Superior eran uno de nuestros grandes acontecimientos. Sus shows presentados por las profesoras de música Margot Sánchez, Edna Gravier, Solita Cobo y Piedad Gravier eran de una cualidad superior, teniendo en cuenta que eran interpretados por los alumnos de las escuelas, sin experiencia previa como artistas. Que recuerde, sobresalieron como estrellas de las mismas Amparito García (q.e.p.d.), Blanquita Enríquez y Leny González. Los asistentes eran tantos que los últimos años hubo de hacerse por invitación para que pudieran asistir los familiares de los alumnos y las autoridades escolares y oficiales.

Circa 1947: graduación de la Escuela Primaria Superior en el Teatro Popular del C.I.R.

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El anuncio de hoy: La Marquesita, calle 13 No. 31. La única tienda con portal. Perfumería, Camisería y Ropa Fina.

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Si usted recuerda todo esto, es un santiaguero o veguero de verdad. Si es viejo o muy viejo, depende de su ánimo, no de sus años. ¿Cómo lo tiene usted?

Publicado con el permiso del autor.