sábado, 16 de julio de 2022

Santiagueros Connotados: José Alberro y de la Luz (1845 — 1925)

Por Ing. Arsenio J. Alemán Agusti | Santiago de las Vegas

José Alberro y de la Luz
Imagen de la Revista del C.I.R.

Un ciudadano cívico, símbolo de tenacidad y de paciencia titánica, modesto y digno: José Alberro y de la Luz, nació el 24 de septiembre de 1845 en Santiago de las Vegas.

En su juventud aprendió el oficio de tabaquero, incorporándose al trabajo para garantizar el sustento de su familia.

Incansable luchador social por los derechos y la superación de los hombres cuya piel era negra, funda el 28 de agosto de 1879, en unión de Benigno Valdés, Rufino Lima, Apolonio Cuadra, Domingo Palomino y otros, el Centro de Artesanos La Gloria (más tarde denominado Centro de Instrucción y Recreo La Gloria).


La Gloria fue la primera sociedad de su tipo creada en la provincia de La Habana. Desde allí despliega una dinámica actividad social, que le permite que al celebrarse las primeras elecciones del año 1900 resulte electo Concejal por el Partido Republicano, tomando posesión del cargo al constituirse el Ayuntamiento el 1º de julio de 1901, bajo la conducción del señor José Fernández de Cossío, desde cuya época, consciente de su cargo, comenzó sus gestiones en beneficio del pueblo.

Tuvo un desempeño formidable trabajando con gran tesón por el progreso de su pueblo natal. Uno de sus primeros logros fue la reconstrucción de la Plaza de Armas, que al concluir la obra se renombró llamándosele Plaza José Martí (más tarde Parque). 

A su iniciativa se debe, en 1904, la creación del Comité de Organización y Propaganda para la construcción del Parque Juan Delgado, integrado entre otros por los señores Juan Orovio Estévez, Manuel Velarde, Augusto Fina, Ignacio Piñar, José Díaz Jiménez, Leopoldo Noriega y Ángel Velasco Balbi, iniciando los trabajos que no se terminaron  hasta el 1º de Enero de 1908 en que fue inaugurado, siendo Alcalde el Gral. Dionisio Arencibia.

Fue promotor de la construcción del nuevo edificio de la Casa Consistorial (Ayuntamiento), inmueble que fue inaugurado en 1911. 

Santiago de las Vegas tuvo, por vez primera acueducto a partir del 6 de enero de 1913. ¿A quién se debe ese beneficio? ¿Quién tuvo la iniciativa? ¿Quién fue el promotor exclusivo de esa obra? ¿Quién? 

Se debe a José Alberro de la Luz, quien durante cinco años, con una constancia sin precedente gastó de su peculio, óigase bien, de su pobre peculio, pues nunca pidió un centavo al Ayuntamiento ni a la entonces Compañía de Acueducto en ciernes,  para los múltiples viajes que hizo a La Habana para ver a éste, excitar a aquél, comprometer al otro, subir y bajar muchas escaleras, correr, luchar, hacerse oír.

Teodoro Cabrera en un artículo publicado en 1922 en la Revista del C.I.R. refleja el impacto de esa importante obra como sigue:

«….hoy se toma en Santiago un agua excelente; hoy se ha extendido la higiénica costumbre de instalar un baño en cualquier casa, por modesta que sean las condiciones económicas de sus moradores; hoy se baldean las habitaciones: y los que aman las plantas pueden darse gusto cultivándolas y viéndolas florecer en sus patios, ya que cuentan con el indispensable líquido que les da la vida.»

El Ayuntamiento, mediante acuerdo decidió que el Acueducto Municipal llevase el nombre de José Alberro y de la Luz.

Para resaltar el valor moral de Alberro, en el mismo artículo referido, Cabrera introduce el siguiente comentario:

«Hacía mas de un año que funcionaba el Acueducto "Alberro", al que ya le quitaron ese nombre (lo que constituye una violación del acuerdo del Municipio, pues éste exigió a la Compañía concesionaria que el Acueducto se llamase así) y al pasar por el lado el hombre a quien se le debía la obra, hube de preguntarle: ¿a usted no le han dado un puesto en esa Compañía? Y me respondió: "Ninguno. Y usted es la única persona de este pueblo que se la ha ocurrido hacerme esa pregunta"».

En el año 1915, no perteneciendo ya al Ayuntamiento, Alberro inició las gestiones para construir un parque infantil, las que fracasaron, no por su culpa, sino por otras causas.

Cuando se inició en Santiago la magnífica idea de adquirir por suscripción pública un carro fúnebre, y obtener del Ayuntamiento que costeara el gasto del conductor y de la pareja de caballos, cosa que se alcanzó felizmente para bien del pueblo, pues se consiguió de ese modo tener ese servicio gratuito, Alberro aportó también en ese empeño sus grandes energías.

Probablemente la última de sus iniciativas, o séase la creación en Santiago de las Vegas de la Banda Municipal Infantil, se llevó a la práctica en 1922, inaugurándose el día 10 de octubre de ese año por el Alcalde Municipal, Cmdte. Ignacio Castro.

Pobre; sin más fortuna que el cariño y la consideración de sus conterráneos, falleció en su poblado natal este noble anciano, la mañana del día 25 de diciembre de 1925, llevándose con él, allá en la profundidad de su tumba, la admiración, el agradecimiento y el recuerdo más sincero que hombre alguno conquistó en Santiago de las Vegas.

Con cuanta serenidad habló en los últimos momentos de su vida de la satisfacción que se experimentaba, cuando se tenía la conciencia tranquila, por haber cumplido con el deber, y como a la luz de la razón señaló con inquebrantable disciplina el sendero de la sinceridad y del honor.

Cuán grandes fueron sus consejos, cuán rectas sus advertencias; fue un sacerdote de la religión del bien y del desinterés; su vida fue una línea recta en cuyos extremos sólo se encontraban dos símbolos: trabajo y deber.  

Ese fue Alberro para con Santiago: siempre batallador y perseverante en sus ideas; sus esfuerzos, gracias a su constancia las hizo casi siempre coronar con la aureola de la más franca victoria.  Una vida que siempre consagró íntegra a su pueblo y a su familia.

Su memoria fue perpetuada con la construcción de un pequeño parque situado al costado de la puerta sur de nuestra Iglesia Parroquial, en las calles 4 y 15, al que se puso su nombre y en cuyo centro se levantó un pedestal con su busto.  Ese parque fue inaugurado el 24 de febrero de 1939, siendo Alcalde el Dr. Antonio Ramírez.  Luego de 1959 ese pedestal fue demolido. El busto se encuentra hoy en el Museo Histórico de la localidad.  Actualmente hay en el parque un monolito con la inscripción de su nombre en una lápida.

Igual, allá por la década de los 50 del siglo pasado, la Cámara Municipal, mediante acuerdo, decidió poner el nombre de José Alberro y de la Luz a la calle 15.  También el Acueducto de Santiago de las Vegas, volvió a tomar el nombre de este connotado santiaguero.

He aquí un hombre que vale; un abnegado, un generoso, un verdadero altruista. Alberro fue uno de esos hombres que, por lo mismo que nada hizo para él sino para los demás no debe pasar inadvertido, para extender a todos los de este pueblo, su presencia permanente como CIUDADANO EJEMPLAR, digno de ser imitado por sus altos e incontables valores.


Fuentes:

1. Cabrera, Teodoro. José Alberro y de la Luz. Revista del C.I.R., Año II, No. 7, Santiago de las Vegas, Marzo 1º de 1922.
2. El 1er.Aniversario del fallecimiento de Don José Alberro. Periódico El Estudiante. Año I, No. 1, Santiago de las Vegas, Diciembre 20 de 1926.
3. Fina García, Francisco. José Alberro y de la Luz, en Galería de Santiagueros Distinguidos. Publicaciones del Municipio de Santiago de las Vegas. 1943.
4. La velada al santiaguero José Alberro de la Luz. Periódico La Opinión. Año I, No. 30, Santiago de las Vegas, Diciembre 30 de 1926.
5. Noriega, Leopoldo. Siempreviva. A la memoria de mi padre adoptivo José Alberro. Periódico La Opinión. Año I, No. 29, Santiago de las Vegas, Diciembre 20  de 1926.



3 comentarios:

  1. Bravo Arsenito, por recordra a un hijo ilustre de nuestro querido pueblo de Santiago de las Vegas

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  2. Corrección: Es Alberro en lugar de Alberto

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  3. Se dice en el trabajo que luego del triunfo de la revolucion el pequeño monumento levantado a Alberro en el parque que llevaba su nombre fue demolido. Si la memoria no me traiciona, el asunto fue allá por 1963 / 1964, cuando el Poder Local quiso construir un parque infantil en el emplazamiento del Parque Alberro.
    Y lo hicieron. Demolieron el Parque Alberro, construyeron el parque infantil y encontraron como solución colocar en un pequeño pedestal el busto de Alberro en la puerta misma del nuevo parque.
    El Dr. Rogerio Díaz Garbalosa, quien residía en la calle 4 entre 15 y la Iglesia, frente por frente al susodicho parque, remitió una carta al Director del periódico EL MUNDO, que entonces circulaba en La Habana, en la cual denunciaba la injusta decisión de demoler el Parque Alberro, ignorando los antecedentes que lo habián originado y las excepcionales condiciones de José Alberro y de la Luz como ciudadano ejemplar.
    La carta fue publicada en el periódico con un titular que rezaba: DE CIUDADANO EJEMPLAR A PORTERO DE PARQUE INFANTIL.

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