sábado, 9 de noviembre de 2013

Armando Couto: El padre de los hermanos Villalobos

por Leonardo Gravier | Coral Gables, Florida

Magnifica la reseña de Raúl Ariel Rodríguez Vega con la colaboración de Carlos Valiente Romero; así como el comentario de Mario García Romero sobre los tres caballos (Tormenta, Centella y Azabache). Yo también de niño fui un gran admirador de aquellos episodios; no me los perdía diariamente en la radio. Los vi en una de las dos oportunidades que visitaron Santiago con sus disfraces. Coleccioné las famosas postalitas, diseñadas por Antonio Ruiz (por las cuales Couto recibió un pago de $300 solamente); completé mi colección de dichas postalitas después de adquirir la número 5: Luis, el ahorcado (el hermano mayor de los Villalobos). Aparecía en ellas el episodio de Emilio Capetillo, muerto al ser devorado por las hormigas “tambochas”. Más adelante en la vida volví a encontrarme con las hormigas “tambochas”, en medio de las selvas de Colombia, gracias a la genial novela del escritor colombiano José Eustasio Rivera: La Vorágine.

Yo tuve el honor de conocer y admirar a Leandro Armando Couto (Armando Couto); nacido en La Habana el 13 de marzo de 1918 y fallecido en Miami el 17 de diciembre de 1995. Fue el suegro de mi hijo mayor, el otro abuelo de dos de mis nietas (Natalie y Melanie Gravier). Armando fue uno de los hombres más brillantes que yo he conocido. Doctor en Filosofía y Letras, tenía un extenso conocimiento de la esencia del cuento, la novela y los tratados políticos y filosóficos. Su modestia era tan grande como su ingenio. Él mismo se clasificó en uno de sus libros: “Unos dicen que es inteligente. Otros, que es un cretino. Couto apoya a los últimos. Afirma que es muy difícil ser inteligente las veinticuatro horas del día”.

Como típico intelectual, Armando nunca registró sus derechos de autor, ni en “Los tres Villalobos”, ni en ninguna de las demás novelas y cuentos radiales:

  • Tierra adentro
  • Capitán Espada
  • Macuto Zapote, el detective enano
  • Lo que pasa en el mundo
  • Tamakún, el vengador errante
  • Mujeres en mi vida
  • Kalimán
  • Mi hija Rosita
  • y otros más.

Sus obras fueron un éxito en países como México, Venezuela, Colombia, Puerto Rico, entre otros, de lengua española. En estos países sus obras fueron “pirateadas” y nunca en Miami, recibió derechos de autor; a pesar de que las postalitas se publicaron en varios países, y en México se llevaron a la pantalla dos películas sobre Los tres Villalobos (interpretadas entre otros por Joaquín Cordero). Muchos se beneficiaron económicamente con el ingenio de Armando Couto, mientras él siguió viviendo, con escasos recursos hasta su fallecimiento en su modesta casita del “southwest”.

Me contaba Armando, que una vez recibió una llamada de EE.UU. Le indicaban que estaban interesados en sus episodios de Los tres Villalobos y que le rogaban les enviara un guión para decidir si podían llegar a hacer un negocio con una serie similar a la de los Villalobos. Armando, siempre confiado, envió dicho guión, pero no volvió a escuchar de aquellos señores. Fue gran coincidencia que meses después, apareciera en la TV americana (NBC), los episodios de los tres hermanos en la serie “Bonanza”, que tenía hasta el mismo cocinero chino de los episodios de Couto.

En Miami, publicó con su amigo Manuel Salvat de Ediciones Universal, varios libros. Era un asiduo visitante a la Librería Universal de Salvat. Los sábados por la mañana lo veía en una tertulia literaria, junto a otros intelectuales cubanos que le llamaban amistosamente: “el culto y cauto Couto”.

Muchos amigos me han preguntado si él escribió los episodios de Chan Li Po., de los más exitosos de la radio de Cuba. Estos episodios se debieron al brillante escritor cubano Félix B. Caignet, muy amigo de Armando Couto, quien colaboró con Caignet en algunos episodios. Armando Couto era muy conocedor del tema detectivesco y criminoso. Tenía una gran colección de libros con este tema; así como de ñañiguismo y tradiciones afrocubanas de brujos.

Los tres Villalobos y Tamakún fueron sus episodios más exitosos. Ambos episodios se propagaron por Latinoamérica y fueron el entretenimiento de niños y mayores. Se hicieron historietas de ambas, muy bien dibujadas y encuadernadas y hasta se llevaron a la pantalla cinematográfica.

Conversar tête-à-tête con Armando Couto era un privilegio. Era versado en cualquier materia, con una cultura inclinada a las letras y a los temas folclóricos cubanos. Conocía perfectamente Santiago de las Vegas, por haber visitado muchas veces con su amigo Jesús Alvariño, al padre de éste. Criado en el barrio de Jesús María, de origen pobre y humilde, conocía todos los estratos de la sociedad cubana y estaba familiarizado con todos los dicharachos del habla corriente y moliente de nuestra nación; llegando en Cuba a relacionarse con los grandes escritores, artistas y empresarios de la radiodifusión.

Después del fallecimiento de Armando Couto, su viuda Rosa Álvarez de Couto, quiso asegurarse de la conservación de todos sus escritos, notas y otros recuerdos; se los donó para su cuidado perpetuo al Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries. En esta biblioteca y museo se conserva con gran cuidado junto a otras obras de cubanos fallecidos en el destierro.

Para terminar este recuerdo sobre el creador de Los Tres Villalobos y Tamakún, quiero citar aquella frase que crearon los cubanos para aplicarla a quien sabía mucho o era muy ágil:

Se le escapó a Tamakún
por debajo del turbante

3 comentarios:

  1. Qué artículo tan interesante. De jovencita mi padre, Ismael Balido, me comparaba con el famoso Tamakún, el vengador errante... y nunca supe a quién se refería hasta ahora.

    ¡Me encantaríaleer las series escritas por este señor para la radio, y ver la colección de postalistas, ya que desde niña soy fan de este género!

    Gracias por mencionar dónde se encuentra su obra; me encantaría ir a verla.

    De nuevo, gracias por esta historia tan interesante que nos enseña una página más de nuestra historia y de una época, para mí llena de magia e inocencia, que nunca volverá... excepto cuando la revivimos en este sitio.

    Saludos a todos,
    Giselle

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    Respuestas
    1. Buenos dias Giselle

      Saludos desde Colombia, si gustas me escribes al correo que aparece al final de este mensaje y te puedo compartir los comics de Armando Couto, si aún no los tienes. Un abrazo

      Mi correo es carlos.calle.rodriguez@gmail.com

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  2. Hola Carlos, como estas...me agradaria que igualmente compartieras conmigo este grato material, pues igual, me crie con ese tipo de historietas

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