domingo, 7 de octubre de 2007

Santiago Bajo la Corona Inglesa

¿Sabía usted que Santiago de las Vegas fue, brevemente, territorio inglés? Lea lo que dice el historiador Francisco Fina García en su Historia de Santiago de las Vegas: desde los primeros tiempos hasta el cese del gobierno español (disponible al costo en Ediciones Altagracia, o en una edición del Municipio de Santiago de las Vegas en el Exilio, Inc.): "En el año 1762, tuvo efecto el rompimiento entre España e Inglaterra, declarándose la guerra entre ambas, a consecuencia del Pacto de Familia, firmado entre Francia y España. Por tal motivo, el día 6 de junio de 1762, se presentó en la bahía de La Habana una escuadra inglesa al mando del Almirante Sir George Keppler, Conde de Albemarle, compuesta de cerca de doscientos barcos, de los cuales veinte y tres eran de combate. Al ser sitiada La Habana por los ingleses, Santiago no sólo envió a sus hijos y vecinos a reforzar la guarnición habanera; sino que abrió sus puertas a los peregrinos que venían a refugiarse huyendo al bombardeo de la capital. Cumpliendo las órdenes de la Junta de Autoridades de que las mujeres, los sacerdotes, las monjas, los ancianos y los niños evacuaran la ciudad, muchas personas se dirigieron a esta población en busca de refugio. En nuestra ciudad se alojó el Obispo Morell de Santa Cruz y el Provisor del Obispado, las religiosas de los conventos Santa Catalina, Santa Teresa y Santa Clara, los enfermos de varios hospitales de La Habana y los heridos que llegaban a carretadas. Nuestro Cabildo tomó el acuerdo de que se habilitaran todas las casas de la población para recibir a los refugiados; ni una sola quedó en la ciudad sin albergar una familia. No siendo posible dar refugio a tantas personas; pues las casas de la población no llegaban entonces a cien, se levantaron chozas y tiendas de campaña en los alrededores de la iglesia y a lo largo de la Calle Real (hoy Coronel Martín Marrero), por lo que, desde entonces, se denominó a esta calle con el nombre de Calle del Refugio. Centenares de personas hallaron refugio en esta ciudad y multitud de heridos fueron atendidos y alojados en la iglesia, en la casa del Cabildo y en el Hospital del Santo Nombre de María, situado entre las calles cuatro y seis, de la Calle 11, frente a la sociedad Club Atlético «Santiago». Don Gerónimo de Cuadra, que ocupaba el cargo de Alcalde entonces, estableció un hospital de sangre, donde eran asistidos los heridos traídos de la capital, contribuyendo con tres mil pesetas de su pecunio particular, cantidad que más tarde se negó a recibir, al proponérsele su reintegro. Durante el tiempo que duró el sitio y toma de La Habana, Santiago fue visitado por altas personalidades del Gobierno, como el Marqués de Seperunda, que fuera Virrey del Perú a la sazón en La Habana y uno de los más distinguidos miembros de la Junta de Autoridades; el Teniente Rey Don Dionisio Soler; el Marqués de Jústiz y otros perso-najes de la época. Diariamente se realizaba un reparto de dinero a los refugiados sin recursos, que era enviado por la Junta de Autoridades al Cabildo santiaguero, llegándose a repartir en total 27,800 pesos, sin que hubiera que ponerse reparo a las cuentas presentadas, cuya glosa estaba a cargo del Marqués de Jústiz. De la capital llegaban heridos para ser atendidos, llegando un momento en que la cantidad era tan crecida que se carecía del material necesario para realizar las curas, por lo que hubo de reunirse el cabildo para solicitar del Teniente Rey Dionisio Soler, materiales para poder atender a los heridos y con fecha de 20 de julio es enviada una solicitud en tal sentido. (...) El auxilio prestado se realizaba de manera eficiente pues con ese dinero se aliviaba el estado de penuria de los habaneros, que sin medios de fortuna llegaron a Santiago, huyendo al ataque y bombardeo de la capital. No hemos podido encontrar antecedentes de la invasión inglesa en la jurisdicción de Santiago; pero es un hecho cierto que por lo menos de «juris» estuvo bajo la dominación inglesa; pues un testimonio de autos dictado en la Habana el 12 de enero de 1763 así lo prueba. Por dicho testimonio resulta que Don Sebastián Peñalver y Angulo, obrando con poder de Albemarle confirmó en nombre de Inglaterra la elección de Alcaldes Ordinarios, celebrada por el Cabildo de esta Ciudad el día 1° de enero de dicho año." Esta historia explica porqué la Calle 4 llevó por muchos años, durante la época de la colonia, el nombre de Calle Refugio, en recuerdo de sus hospitalarios vecinos. Quizás nuestra breve historia bajo la corona inglesa haya motivado a los editores de la augusta Encyclopædia Britannica a incluir un pequeño artículo sobre Santiago en su edición de 1911, que ahora se puede consultar en internet haciendo clic AQUÍ. Interesante, ¿no?

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