lunes, 15 de octubre de 2007

Adela César, Talento (Casi) Olvidado

A veces, hurgando en un viejo baúl, o entre los papeles de un sér querido que ya no está con nosotros, hallamos tesoros olvidados que iluminan cómo fue el mundo en otros tiempos. Así, más o menos, le sucedió a Arsenio Alemán, quien ha hallado en la papelería de sus queridas tías María Josefa y Esther Lilia Alemán Campos, una serie de bellísimas acuarelas con fecha de 1924-25 de la artista plástica santiaguera Adela César. Para compartirlas con todos, y asegurar su conservación en forma digital, Arsenio nos las ha hecho llegar. Nos complace hoy ofrecerles la primera, un verdadero placer para los ojos y el alma. Cada semana durante los próximos tres meses les presentaremos una más -- no por afán de racionarlas, sino para darle a usted una razón más para volver a nuestro sitio y para que quizás, motivado por algo que vea, comparta de sus propios recuerdos.

En esta primera acuarela apreciamos un paisaje campestre que al parecer no es cubano. Las chimeneas y tejados de alto gablete sugieren un clima nevado, y la buhardilla que se aprecia a la derecha no es típica del trópico con sus vientos huracanados. Es de admirar el uso del color, tan vivo y a la vez delicado; pero quizás lo que más deleita el ojo en esta pintura es la luz, esa luz dorada del atardecer que enciende la fachada de la casita ante la cual conversan las señoras con una pincelada de alegría. A la misma vez, hay nubes oscuras, y sombras en primer plano, y lo que pudieran ser charcos de agua; ¿será éste el sol que se asoma después de una lluvia vespertina? Continuando nuestro recorrido dentro de los cuatro confines de la imagen, al fondo vislumbramos un puente de tres arcos ojivales que nos recuerda el Puente Romano de Cangas de Onís en Asturias (aquí lo vemos a la derecha). ¿Pudiera ser éste un paisaje asturiano? No podemos decir con certeza si habrá viajado a España la artista, o si se habrá inspirado en alguna fotografía u otra pintura ya existente; el mismo Arsenio sabe de la vida de Adela César sólo que ella aparece en el segundo tomo de la Historia de Santiago de las Vegas de Francisco Fina como una de las personas que cultivó las artes plásticas en el pueblo, y que fue buena amiga de su tía abuela Sacramento Campos y de sus tías María Josefa y Esther Lilia; tan buena amiga, de hecho, que sus restos yacen en la bóveda de la familia Alemán en el cementerio de Santiago (si usted sabe algo más sobre la vida de la pintora, le rogamos nos lo comunique cuanto antes). A la familia Alemán, pilar de la sociedad santiaguera por más de siglo y medio, debemos todos darles las gracias por guardar este pequeño tesoro de nuestro pueblo por más de 80 años, y por tener hoy la generosidad de espíritu de compartirlo con nosotros.

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